sábado, 21 de abril de 2012

Doblete de Manuel Vidal



(Publicado en Fo togramas, nº 1438, 7-5-1976)

Cotizado hoy a precio de oro en las librerías de viejo, La huelga de los actores (Quatto, 1975), el primer libro de nuestro paisano Manuel Vidal, que abordaba la huelga sindical que amenazó a mediados de los setenta los cimientos de la industria del espectáculo en España, se presentó en la Librería Antonio Machado de Madrid el 12 de abril, en un acto al que asistieron entre otros Lola Gaos, Víctor Manuel, Tina Sáinz o Adolfo Marsillach, quien cita el ensayo de Vidal en sus memorias.



(Publicado en Fotogramas, nº 1476, 28-1-1977)

Apenas unos meses después, y en pleno periodo de efervescencia creativa, Vidal presenta un nuevo ensayo centrado esta vez en el polémico Palmar de Troya. Casualidad o no, la presentación en Sevilla tuvo lugar en el desaparecido Club Gorca de la calle San Gregorio el día de los Santos Inocentes de 1976.

martes, 20 de marzo de 2012

Un libro imprescindible

Conozco a Ana Gómez Díaz-Franzón desde hace varios años y me consta que su tesón, paciencia y meticulosidad son sólo comparables a las de los grandes investigadores. Ya entonces coincidimos alguna vez en el Archivo Municipal de Sanlúcar inmersos cada una en nuestra esforzada tarea por restituir al papel el caudaloso legado de una tierra pródiga en acontecimientos históricos. Ana ya trabajaba entonces en el volumen que ha visto recientemente la luz, y cuya contundente aparición ha merecido la pena esperar. Editado en gran formato y con numerosas fotografías inéditas de la ciudad y reproducciones de planos, Arquitectura del veraneo y su época en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), 1900-1950 (A.S.E.H.A., 2011) está llamado a convertirse en un libro de referencia no sólo para la historia contemporánea de la ciudad -todavía con enormes lagunas que salvar-, sino para comprender mejor la arquitectura española de la primera mitad del siglo XX y la sociología del turismo de las clases acomodadas, décadas antes de que surgiera el turismo de masas tal como lo conocemos hoy día.
Tras una primera parte en la que la autora nos sitúa en la Sanlúcar de principios de siglo, analizándola desde diferentes ángulos -ocio, educación, vivienda, urbanismo, sanidad, transportes, política, etc.- para perfilar las condiciones que hicieron posible que se convirtiera en uno de los centros privilegiados del turismo nacional, a la altura de Santander o San Sebastián, Ana Gómez se detiene con prolijidad de detalles en cada uno de los hoteles y chalets que se construyeron en Sanlúcar merced a una estrategia municipal que pretendía revertir en la ciudad los beneficios generados por su indudable atractivo en el exterior. La impecable estructura de la obra se acompaña, como dijimos, de abundante y exquisita documentación visual, y de un cuidado y provechoso aparato de notas a pie de página. Sobradísimos argumentos para disculpar las mínimas erratas observadas a lo largo del texto.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Recuerdo de un actor


Hojeando números antiguos de la revista Fotogramas, me topé con esta sorpresa. Con maneras de galán, Manuel Vidal Arias se presentaba como una de las jóvenes promesas del cine español. Su pequeño papel en La chica del autostop (Miguel Lluch, 1965) no había pasado desapercibido, y ahora volvía a tener su oportunidad en Golden Horn (Residencia para espías) del prolífico Jesús Franco, junto a Eddie Constantine y Diana Lorys. Como sabemos, con el tiempo Manolo Vidal se dedicaría a la escritura y a otras ramas de la profesión cinematográfica, como el guión, la producción e incluso la dirección, interviniendo sólo como actor en un cortometraje y en siete películas más, alguna de ellas sin acreditar.